martes, 18 de febrero de 2014

En Nicaragua con Manos Unidas

Hace algunos años, tuve el placer de visitar en Nicaragua varios proyectos de Manos Unidas (http://www.manosunidas.org/). La experiencia fue muy gratificante al descubrir lo eficaces y eficientes que eran nuestras contrapartes. Para los que conocéis poco de Manos Unidas deciros que, en los 55 años de actividad de nuestra ONGD, los proyectos que se hacen son presentados siempre desde los paises que los necesitan por nuestras contrapartes, es decir, las asociaciones, parroquias u otros colectivos que intentan mejorar su situación en uno de los 5 campos en los que trabajamos:
                       -Agricultura
                       -Educación
                       -Sanidad
                       -Promoción social 
                       -Promoción de la mujer
Fue maravilloso descubrir sobre el terreno como se estiraba cada céntimo que les llegaba para cubrir las necesidades del proyecto. Y esto lo hacían tanto contrapartes grandes como el Instituto Juan XXIII de la UCA y otras mucho más modestas, pero igual de generosas en su esfuerzo por conseguir las metas previstas.
Y lo más importante, sin duda,  fue ver los ojos, las manos y los rostros de aquellos para los que se hacían esos proyectos. Personas concretas, con nombres y apellidos que eran mucho más que un número en una fría estadística. 
























martes, 28 de enero de 2014

Lonja de Tsukiji en Tokio

El mercado de pescado de Tsukiji es el más grande del mundo. Cuando llego, 2 horas antes del amanecer, la actividad es febril. Los modernos carros eléctricos, conducidos de pie, se sincronizan con los carros de madera. Todos tienen la anchura necesaria para poder callejear  entre los puestos de la lonja. 
La subasta de los atunes comienza con la inspección de la mercancia. Armados con una linterna y un arpón los pujadores seleccionan los lotes que más les interesan. Después, el subastador se sube a un taburete de madera y hace sonar su campana para que comience la venta. No hay grandes pantallas, ni ordenadores, ni nada tablets. Sólo dos ayudantes que escriben el resultado de la subasta en papel y a mano. Tras la compra, se pinta sobre el lomo del atún el kanji del comprador y el pescado pasa a la lonja. Allí, se despieza con una sierra mecánica y después, con mucha delicadeza, con cuchillo.
Junto al espectáculo de los atunes, se puede encontrar infinidad de manjares salidos de cualquiera de los mares de nuestro planeta.

































martes, 14 de enero de 2014

Restaurante familiar en India

Mientras paseaba por Badami, un pueblo situado en el estado de Karnataka, encontré un pequeño restaurante y me ofrecieron pasar a la cocina. Allí, deslumbrado por la luz que se filtraba a raudales por una claraboya, tamizada por una reja, encontré a esta familia que preparaba sus guisos. 
Todos colaboraban: la hija mayor, los padres y la abuela, que limpiaba incansable todos los utensilios.
El sitio era pequeño, limpio; los olores se entretejían con los colores que me rodeaban. Una sabiduría de antaño inundaba la estancia y había dignidad rezumando por los cuatro costados. 
Me sentí un privilegiado por su generosidad.    































jueves, 12 de diciembre de 2013

Golden Temple en Amritsar.

Los sijs son aproximadamente 25 millones de fieles, sobre todo en India y especialmente en el estado del Punjab, donde son mayoría. 
Su principal templo es el Golden Temple en Amritsar  
Su religión monoteista se fraguó entre los siglos XVI y XVII en medio del conflicto entre el hinduismo y el islamismo. 
Creen en la Verdad y los sijs practicantes portan siempre las cinco K:
  • kesh: pelo largo sin cortar
  • khanga: un pequeño peine de madera para recogerse el pelo
  • kara: un brazalete metálico
  • kacha: ropa interior de algodón
  • kirpán: en sus orígenes era una espada ceremonial, pero actualmente no es más que una pequeña daga. Simboliza poder y libertad de espíritu, autorrespeto, la lucha constante del bien y la moralidad sobre la injusticia. El kirpán nunca debe desenvainarse para atacar, pero puede usarse para la autodefensa o para proteger a un tercero.

Al entrar en su santuario más preciado, sorprende que todo sea gratuito: la consigna para dejar el calzado, la entrada a la parte más sagrada del templo y, sobre todo, que permanece abierto 24 horas sirviendo ininterrumpidamente comidas que también son gratis para todo el que se acerca hasta allí. A cambio una gran parte del trabajo en las cocinas y en la limpieza es desarrollada por voluntarios como los que se ven en las imágenes pelando guisantes por ejemplo. 
Hay una gran armonía en todo cuanto hacen y son extraordinariamente acogedores con todos.