viernes, 27 de febrero de 2015

Sonrisas en Myanmar

Es difícil expresar en unas lineas la calidez de los habitantes de Myanmar. Son enormemente acogedores con todos, vengan del pueblo de al lado o de la otra parte del planeta. Una sonrisa franca de bienvenida, la amabilidad en cada uno de sus gestos y las puertas abiertas para quien viene y va.  Paseando por un monasterio budista me encontré con estos niños que no paraban de jugar frente a la cámara. Al lado me enseñaron sus clases y a sus amigos. Fue un placer compartir con ellos ese tiempo que parecía detenerse ante su alegría desbordante. Lo que tienen en la cara es thanaka que obtienen de la corteza de un árbol y lo utilizan tanto como protector solar como con fines estéticos.
















Esculpiendo Budas en Mandalay (Myanmar)

Hace unas semanas estuve en Myanmar, la antigua Birmania (entre China, India y Tailandia). Paseando por Mandalay (antigua capital real), encontré un taller donde esculpían Budas en la calle. Allí se mezclaban decenas de trabajadores, con posturas forzadas durante toda su jornada, con cientos de esculturas de Buda y el polvo que lo invadía todo. La vida transcurría junto a ellos sin pararse a apreciar sus rostros concentrados y sus manos rebosantes de arte.













Siempre hay un instante para consultar el móvil